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Técnicas de creatividad: Brainstorming

Ahora que ya tenemos claro cómo hay que preparar una sesión de ideación, vamos a detallar algunas de las técnicas más utilizadas. Existen muchas más y todas son igual de válidas, pero lo que si es cierto, es que dependiendo del problema al que nos enfrentamos, unas serán mejores que otras. En este post vamos a tratar la técnica de Brainstorming

Brainstorming

Es una técnica creativa que se realiza en grupo para generar nuevas ideas sobre el tema o problema que queremos resolver en un ambiente relajado.

La colaboración entre los distintos participantes potencia la creatividad y se consiguen ideas que se van retroalimentando con las de los otros miembros del grupo.

Con el Brainstorming conseguimos resolver problemas, dar con soluciones innovadoras o inesperadas y no conformarnos con las soluciones obvias. Incluso nos puede ayudar a destapar nuevas oportunidades de negocio.

El papel del moderador es importante para no desviarnos del objetivo principal. Hay que evitar que algunos participantes acaparen la sesión y otros no hablen.

Es importante romper el hielo para que el ambiente esté distendido y los participantes se sientan cómodos para empezar a lanzar ideas que al principio serán previsibles, pero poco a poco serán más locas. Es importante ir anotándolo TODO y que esté a la vista de todos. Aquí no hay límites de propuestas.

Cuando finalizamos esta fase de generación de ideas en la que todas las propuestas valen, se pasa a hacer un listado en el que ya procuramos organizarlas un poco.

Es ahora cuando volvemos a poner los pies en la tierra y clasificamos de una manera racional las propuestas que consideramos mejores.

Este artículo ha sido creado por Anne Brachet y Patricia Valdés Pascual de Riquelme para UXmonkeys en colaboración con TheBridge.tech

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¿Como género soluciones? Técnicas de creatividad.

Has llegado a la conclusión de que tu producto digital tiene un problema o necesita mejorar. Para esto has realizado un research que te arroja datos de gran valor para ayudarte a focalizar la solución.

Ahora, ¿cómo doy con esa solución?

Ya podemos considerar un éxito el haber descubierto el problema. Pero no debemos conformarnos con la primera opción que se nos ocurra porque seguramente es la más básica y evidente. Hay que explorar soluciones realmente innovadoras.

Tenemos que ir más allá y conseguir aportar valor a nuestro producto y resolver las necesidades reales del usuario. Para esto existe la metodología Design Thinking, con la que pensamos sin límites, todo lo que se nos ocurra, con la máxima empatía y en equipo.

Este método consta de 5 fases, pero nos vamos a centrar en la de ideación:

  • Empatizar: tenemos que conseguir meternos en los zapatos del usuario y sentir como él.
  • Definir: Filtramos la información que nos ayuda a identificar los problemas.
  • Idear: No hay límites y no tenemos que hacer juicios de valor. Todo vale porque a veces las ideas más raras son las que aportan las soluciones más sorprendentes.
  • Prototipar: “pintamos” de una forma rápida lo que hasta ahora eran ideas. Nos ayuda a visualizar e incluso a intuir el MVP (producto mínimo viable).
  • Testear: probamos nuestro prototipo con público real. Con el feedback obtenemos conclusiones sobre la solución planteada.

Ideación

Antes de empezar con la fase de ideación, es fundamental tener una figura moderadora que llamaremos facilitador. Éste debe dejar que el equipo exponga libremente todas las ideas sin condicionarlas ni dar su opinión. Se encargará de medir los tiempos y crear un buen ambiente de trabajo y colaboración entre las personas que participan. 

  • Se debe mantener el respeto en todo momento y no juzgar ninguna idea. Solo así conseguiremos la magia de este proceso.
  • Todas las ideas son buenas por absurdas que parezcan porque pueden dar pie a otras ideas inesperadas. Hay que obligar al equipo a pensar “fuera de la caja”.
  • A mayor cantidad de ideas, más posibilidades de dar con la solución. Más adelante las ordenaremos y priorizaremos.
  • Es fundamental contar con herramientas visuales para que ninguna idea se pierda y podamos verlas en todo momento: post-it, folios, pizarras…

Técnicas de ideación

Ahora que ya tenemos claro cómo hay que preparar una sesión de ideación, vamos a detallar algunas de las técnicas más utilizadas. Existen muchas más y todas son igual de válidas, pero lo que si es cierto, es que dependiendo del problema al que nos enfrentamos, unas serán mejores que otras.

  • Brainstorming
  • Braindumping
  • La Peor Idea Posible (Worst possible Idea)
  • Los 6 sombreros (6 thinking hats)
  • Storyboard
  • Los 5 “por qués”
  • Scamper
  • Laddering

Después de aplicar alguna de estas técnicas (hay muchas más), debemos determinar si se pueden llevar a cabo o no las ideas que hemos obtenido. Cuando hayamos llegado a conclusiones prácticas y hayamos analizado si se puede realizar, habremos terminado con la etapa de generación de ideas.

Este artículo ha sido creado por Anne Brachet y Patricia Valdés Pascual de Riquelme para UXmonkeys en colaboración con TheBridge.tech