Imagina que estás en el desierto y hay una botella de agua cerca. ¿Qué razones te llevarían a ir a por ella? y más importante, ¿Qué harían que no fueras y buscases un oasis un poco mas adelante?
Seguramente tendrías en cuenta cosas como:

  • ¿Tengo sed?
  • ¿El agua parece potable?
  • ¿Es rentable para mi ir a por ella?
  • ¿La ha probado alguien más?¿Qué le ha parecido?
  • ¿Está en mi camino o hay otra fuente más cerca?
  • ¿Tiene algún peligro?

El hecho de que haya una botella de agua cerca de ti no es razón suficiente para llevarte a tomar una decisión si no que todo el conjunto de factores debe estar alineado para que empieces a caminar en una dirección y, no por haber empezado a caminar hacia la botella quiere decir que no vayas a cambiar de dirección. Existen infinidad de razones por las que podrías cambiar de rumbo o incluso ignorar el agua

Convertir no trata de hacer que alguien haga algo, sino de crear un entorno en el que hacer ese algo sea irrestible

En otras palabras, se pueden dar muchas situaciones entre el inicio del viaje de tus usuarios y su conversión y ahí, es donde la experiencia de usuario puede facilitar tu vida – y la de los usuarios finales

Si no se dedicamos suficiente atención a la experiencia de los nuestros usuarios mientras interactúan con los touchpoints de nuestra empresa, será muy difícil motivarles a tomar las decisiones que queremos

Peter Morville ideó una manera de ver las características que debe cumplir una experiencia de usuario en su UX Honeycomb.

Es fácil de ver cómo cada una de las preguntas que hemos planteado previamente se relacionada con el ejemplo del agua en el desierto. ¿Necesita el agua? ¿La puede encontrar fácilmente? ¿Alguien la recomienda?

Tus usuarios siguen un proceso muy parecido al elegir productos y servicios por lo que si quieres que conviertan, debes asegurarte que cuando se hagan cualquiera de esas preguntas, la respuesta sea positiva

Testear tus experiencias

Una característica que tienen en común la mayoría de productos y servicios digitales con tasas de conversión envidiables es que realzan tests habitualmente dentro de sus ciclos de desarrollo.

En esencia, convertir no es más que presentar a los clientes potenciales con opciones que no puedan resistir y eso implica que son ellos los que deberian estar en el centro de todas las decisiones así que:
¿Qué mejor que contar con su feedback?

La mayoría de las empresas piensan que los tests son algo posterior a tener una pagina web, app, campaña de marketing o cualquier otro producto digital terminado, cuando en realidad es algo que se puede – y debería – hacer desde las fases iniciales, wireframing, prototipado o incluso en la etapa de ideación con tests segmentados de Market Research

Crear productos y servicios que tus usuarios adoren es un proceso constante por lo que testear también debería serlo. Al final del día tus usuarios, sus preferencias, maneras de hacer las cosas cambian constantemente por lo que lo que funcionaba hace un año, puede no funcionar hoy.

Conclusión

La conversión y la experiencia de usuario (UX) estaá íntimamente relacionadas – no puedes tener una sin la otra.
Volviendo al ejemplo inicial, todo el conjunto de factores debe estar alineado para guiarte a una decisión; buscar la botella de agua o ir al oasis
Eso es la experiencia de usuario, y las conversiones son lo que ocurre cuando lo haces bien