Los test A/B son herramientas a través de las cuales se busca identificar de entre varias versiones de un mismo sitio web aquella que logra mejorar el objetivo principal ya sea potenciar el rendimiento o la tasa de conversión entre otros. Para ello, se hacen comparaciones entre las diferentes versiones dividendo el tráfico del sitio web entre cada una de las versiones.

Pasos a seguir para empezar a realizar test A/B

Para lograr hacer este tipo de test con éxito será importante que antes de llevarlos a cabo planifiquemos los siguientes aspectos:

  • Establecer objetivos: consiste en definir claramente que aspecto o función del sitio web se busca mejorar. Algunos ejemplos pueden ser la visibilidad, las ventas o los leads de dicho sitio.
  • Identificar variantes: representan las diferentes modificaciones que se realizan del sitio web para posteriormente compararlas con la versión original o la variante A.
  • Valorar las variantes: se trata de establecer que proporción del tráfico que recibe el sitio web se destinará a cada una de las diferentes versiones. Se trata de una proporción que deben elegir los responsables del test pudiendo destinar parte del tráfico a las variantes y parte a la versión original o repartirlo todo entre las diferentes variantes.
  • Reglas de segmentación y KPIs: es necesario definir las reglas de segmentación estableciendo la duración y la tecnología usada en el experimento, así como el ámbito geográfico y procedencia de los visitantes. Si bien, el dicho experimento estará disponible hasta que una de las variantes obtenga un 95% de probabilidad de ser mejor que la otra o hasta que hayan pasado 15 días en los que se comprueben las variaciones del tráfico de una semana.

Tipos de test

Podemos distinguir diferentes tipos de test A/B  entre los que se encuentran:

  • Test multivariante: en este tipo de test se modifican a la vez elementos diferentes del sitio web pudiendo ver el impacto de cada uno de esos cambios, así como la medida en la que ayudan a alcanzar el objetivo establecido.
  • Prueba de redirección: consiste en apoyarse en dos URL diferentes, una para cada versión permitiendo testar sitios web independientes entre si. Será especialmente útil cuando los cambios entre las versiones sean muy significativos.
  • Pruebas A/B o prueba A/B/n: se trata del tipo de test más utilizado en el que se hacen experimentos aleatorios modificando dos o mas variantes de un sitio web hasta crear n variantes diferentes a la original (A).